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El Vínculo Vital: Higiene Bucal y Salud Respiratoria en la Tercera Edad

En el recorrido de la vida, la salud bucal puede a menudo pasarse por alto, especialmente en la etapa de la tercera edad. Sin embargo, su importancia no puede ser subestimada, no solo por el bienestar de la boca misma, sino por su profundo impacto en la salud respiratoria y la calidad de vida en general, particularmente en las personas mayores.

La conexión entre una higiene bucal deficiente y una serie de enfermedades respiratorias e infecciones orales es innegable. En la tercera edad, cuando el sistema inmunológico puede ser menos eficiente, el riesgo de complicaciones derivadas de una higiene oral inadecuada se magnifica.

Las enfermedades periodontales, por ejemplo, pueden no solo causar la pérdida de dientes, sino también actuar como puerta de entrada para bacterias y virus, aumentando el riesgo de infecciones respiratorias como la neumonía. Un estudio publicado en el Journal of Periodontology encontró que las personas mayores con enfermedad periodontal tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar neumonía que aquellos con una salud bucal óptima.

Además, las infecciones bucales no tratadas, como las caries, pueden interferir con la capacidad de una persona para comer y masticar adecuadamente. Esto no solo puede afectar la nutrición, sino también la calidad de vida y el bienestar emocional. La incomodidad y el dolor asociados con las infecciones bucales pueden llevar a una disminución en la ingesta de alimentos, lo que a su vez puede provocar desnutrición y debilidad.

La buena noticia es que cuidar la salud bucal en la tercera edad no es complicado, pero sí crucial. Rutinas simples como cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental regularmente y visitar al dentista con regularidad pueden marcar una gran diferencia en la prevención de enfermedades bucales y respiratorias.

Además, es esencial que los cuidadores y familiares estén atentos a cualquier signo de problemas bucales en las personas mayores, como dolor, inflamación o dificultad para masticar. Estar al tanto de estos signos y actuar rápidamente para abordar cualquier problema puede ayudar a prevenir complicaciones graves.

En última instancia, la higiene bucal adecuada en la tercera edad no es solo una cuestión de mantener una sonrisa brillante; es un factor clave para mantener una buena salud en general y una calidad de vida óptima. Es hora de que reconozcamos y prioricemos este vínculo vital entre la salud bucal y la salud respiratoria, especialmente cuando se trata del bienestar de nuestros seres queridos mayores.

 

Escrito por:

Flga. Solange Martínez Jofré

Esp. Geriatría Clínica

MBA en Salud

@saludger

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